El bulldog francés es caro, está de moda y arrastra enfermedades hereditarias. Esa mezcla atrae a quien cría por dinero y no por salud. Antes de elegir criador, pide las pruebas de salud de los dos padres del cachorro. Un criador serio puede enseñarte resultados por escrito y comprobables de caderas, ojos, rótulas, corazón y respiración. Quien no puede, te está pidiendo que apuestes tu dinero y la salud de un cachorro. Aquí tienes qué pedir, qué significa cada prueba y cómo comprobarla tú mismo.

Infografía: las cuatro pruebas del número CHIC del bulldog francés. Caderas: radiografía OFA o PennHIP, registrada en la OFA. Ojos: examen CAER por un oftalmólogo veterinario certificado, cada año. Rótulas: revisión veterinaria de la rótula que se sale de su sitio. Corazón: auscultación o ecocardiografía. Además, identificación permanente con microchip o tatuaje.
Las cuatro pruebas que exige el FBDCA para el número CHIC.[1] Infografía: BulldogFrances.com.

Por qué las pruebas de salud importan tanto en esta raza

El bulldog francés fue la raza más popular en el ranking del American Kennel Club de 2022 a 2025.[4] Tanta demanda atrae a quien cría por dinero y no por salud, y eso se nota en las clínicas.

Un estudio del Royal Veterinary College comparó 2.781 bulldogs franceses con 21.850 perros de otras razas atendidos en clínicas del Reino Unido. Los bulldogs franceses tenían más probabilidad de sufrir 20 de 43 trastornos comunes, entre ellos unas 31 veces más de síndrome braquicefálico (BOAS) y unas 42 veces más de narinas estrechas.[5] Los autores concluyeron que la raza, en muchos aspectos, ya no debería considerarse un perro "típico".[5]

Ninguna prueba elimina todos los riesgos. Pero unos padres con resultados documentados y buenos le dan al cachorro un comienzo mucho mejor que unos padres sin ningún registro. "Los padres están sanos, créeme" no es un registro.

Las 4 pruebas básicas: caderas, ojos, rótulas y corazón

El French Bull Dog Club of America (FBDCA), club oficial de la raza en EE. UU., exige que un perro tenga registradas cuatro evaluaciones para recibir un número CHIC. El perro además debe estar identificado con microchip o tatuaje, para que los resultados correspondan a ese animal concreto.[1]

OFA es la Orthopedic Foundation for Animals, el registro estadounidense que califica y publica estos resultados. CHIC (Canine Health Information Center) es un programa que la OFA creó con los clubes de raza para seguir los problemas de salud propios de cada raza.[3]

PruebaQué se revisaQuién la hace
CaderasDisplasia de cadera (radiografía OFA o PennHIP)Veterinario; la evaluación se registra en la OFA
OjosEnfermedades oculares (examen CAER), con repetición anual recomendadaOftalmólogo veterinario certificado
RótulasLuxación de rótula (la rótula se sale de su sitio)Veterinario
CorazónAuscultación básica o ecocardiografíaVeterinario o cardiólogo

Caderas: ¿qué es la evaluación OFA y qué es PennHIP?

El club acepta una de dos evaluaciones de cadera, con los resultados registrados en la OFA: la evaluación radiográfica de la OFA o la evaluación PennHIP.[1]

Evaluación de caderas de la OFA: un veterinario hace las radiografías y las envía a la OFA para su calificación. La OFA clasifica las caderas en siete categorías: excelentes, buenas y aceptables (dentro de lo normal), dudosas, y displasia leve, moderada o grave (estas tres se consideran displásicas).[6] Entre los 4 y los 23 meses de edad solo se puede hacer una evaluación preliminar.[6] PennHIP es el otro método de evaluación de cadera que acepta el club.[1]

Pide la calificación concreta. "Tiene las caderas evaluadas" no dice nada: "buenas" y "displasia leve" son, las dos, resultados de la OFA.

Ojos: ¿qué es el examen CAER?

El club exige un examen ocular hecho por un DACVO, registrado en la OFA, y recomienda repetirlo cada año.[1]

CAER es el registro ocular de la OFA (Companion Animal Eye Registry). Su objetivo es dar a los criadores información sobre enfermedades oculares para que decidan mejor qué perros cruzar.[7] Lo hacen oftalmólogos veterinarios certificados, y el certificado vale 12 meses desde la fecha del examen.[7] DACVO significa diplomado del American College of Veterinary Ophthalmologists. Solo estos especialistas certificados están autorizados a hacer el examen CAER a perros de criadores.[8]

Un examen de ojos de hace dos o tres años está caducado. Pregunta la fecha.

Rótulas: ¿qué es la luxación de rótula?

El club exige una evaluación veterinaria de luxación de rótula, registrada en la OFA.[1]

Luxación de rótula: la rótula se sale de su sitio, hacia dentro o hacia fuera de la pata. Para la base de datos de la OFA, el perro se examina despierto y solo reciben número los perros normales de 12 meses o más.[9]

Corazón: ¿auscultación o ecocardiografía?

El club acepta un examen cardíaco básico (auscultación con estetoscopio) o uno avanzado con ecocardiografía, registrados en la OFA.[1]

En el examen cardíaco básico de la OFA, el resultado se basa en la auscultación, es decir, en escuchar el corazón. En el examen cardíaco avanzado, el perro lo examina un cardiólogo veterinario y siempre se exige una ecocardiografía (ecografía del corazón). Las evaluaciones cardíacas de la OFA valen un año.[10]

El AKC recomienda las mismas cuatro evaluaciones para los reproductores y aclara que la ecocardiografía se recomienda pero no es obligatoria.[11]

Si el criador está en España o en Latinoamérica, es posible que no use la base de datos estadounidense. Lo importante es lo mismo: que cada prueba esté por escrito, firmada por el veterinario o el laboratorio y ligada al microchip del perro.

Pruebas recomendadas: grado respiratorio, cataratas HSF4 y cistinuria

Además de las cuatro obligatorias, el FBDCA recomienda evaluar la hipoplasia traqueal (tráquea estrecha) y la displasia de codo, y las tres pruebas que siguen.[1]

¿Qué es la evaluación respiratoria (RFGS)?

Es la prueba extra más útil en esta raza. El RFGS es el sistema de graduación de la función respiratoria desarrollado por la Universidad de Cambridge y el Kennel Club británico. Se examina al perro antes y después de una prueba de trote de tres minutos y se gradúa del 0 al III: los grados 0 y I se consideran sin afectación clínica, y los II y III, afectados por BOAS, con necesidad de control o cirugía.[2] Se puede evaluar a partir de los 12 meses, y los reproductores deberían repetirla cada dos años.[12]

Infografía: grados de función respiratoria del 0 al III. Los grados 0 y I se consideran sin afectación clínica. Los grados II y III, afectados por BOAS, requieren control o cirugía. Se evalúa antes y después de 3 minutos de trote, desde los 12 meses, y los reproductores repiten cada 2 años.
Cómo funciona el grado respiratorio.[2][12] Infografía: BulldogFrances.com.

Quien cría con perros de grado II o III está transmitiendo a sabiendas una enfermedad respiratoria. Pide el grado por escrito. Si quieres saber más sobre la respiración, lee bulldog francés que ronca o respira mal y bulldog francés de hocico largo.

¿Qué es la prueba HSF4 de cataratas juveniles?

HSF4 es una prueba de ADN de cataratas juveniles hereditarias. En los certificados de la OFA aparece como "HSF4-1". El club insiste en que hay que pedir la versión específica para el bulldog francés.[1]

¿Qué es la cistinuria tipo 3 y qué es PennGen?

El club recomienda especialmente hacer la prueba de cistinuria tipo 3 en PennGen.[1]

PennGen es un grupo de laboratorios de pruebas genéticas de la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Pensilvania. Ofrece pruebas de ADN de variantes concretas en razas concretas y también puede analizar la cistina en la orina.[13]

¿Las pruebas de ADN de color son pruebas de salud?

No. Muchos "paneles de ADN completos" cubren sobre todo colores. Una prueba de color no dice nada de caderas, corazón o respiración, aunque sí sirve para evitar cruces de riesgo como merle con merle (lo explicamos en bulldog francés merle). Si el vendedor habla más de colores que de resultados de salud, ya sabes qué está vendiendo.

Pedigrí, número CHIC y lo que no demuestran

El pedigrí acredita la genealogía del perro, no su salud: un cachorro con pedigrí puede venir de padres sin ninguna prueba. Pídelo, pero no lo confundas con un certificado de salud.

Con el número CHIC pasa algo parecido. Un perro lo obtiene cuando se le han hecho todas las pruebas que recomienda el club de la raza y los resultados son públicos, pero la propia OFA aclara que el número no implica que los resultados sean normales.[3] Un perro con displasia de cadera leve puede tener número CHIC. Por eso hay que leer cada resultado: la fecha, quién hizo la prueba y la calificación real.

El estándar FCI, por su parte, considera faltas descalificantes la dificultad respiratoria y la sordera.[14] Un buen criador no cría con perros que tengan esos problemas, ganen o no en exposiciones.

Cómo comprobar lo que dice el criador

Infografía: comprueba las pruebas en 5 pasos. 1, pide el nombre registrado de los padres. 2, búscalos en la OFA. 3, pide todos los demás informes con el mismo microchip. 4, pregunta por cirugías y cesáreas en la familia. 5, conoce a la madre y mírala respirar. Un número CHIC prueba que los exámenes se hicieron, no que salieran normales.
Cinco comprobaciones antes de pagar una reserva. Infografía: BulldogFrances.com.

1. Pide el nombre registrado de los padres

Pide el nombre registrado o el número de registro de la madre y del padre. Un criador que no tiene nada que esconder te los manda el mismo día.

2. Búscalos en la base de datos de la OFA

Si son perros registrados en EE. UU., búscalos en ofa.org. Allí aparecen caderas, ojos, rótulas y corazón, con fechas.

3. Pide copia de todos los demás informes

Por ejemplo, el certificado respiratorio o los resultados de ADN de salud. Comprueba que coincidan el nombre y el número de microchip en cada documento.

4. Pregunta por la familia

¿Hermanos, abuelos o camadas anteriores necesitaron cirugía de vías respiratorias, de columna o cesáreas? Un criador honesto te lo dirá.

5. Conoce a la madre si puedes

Mírala respirar en reposo y tras un paseo corto. Roncar fuerte estando despierta, jadear con esfuerzo o tener que pararse a recuperarse son señales de alarma.

Cuando tengas el cachorro, revisa también su documentación: te ayudamos en los papeles del cachorro de bulldog francés y en la revisión de salud del cachorro.

Señales de alarma de un mal criador de bulldog francés

Cualquiera de estas señales basta para irte, aunque ya te hayas enamorado del cachorro de las fotos:

  • "Los padres están revisados por el veterinario", pero sin ningún resultado por escrito.
  • Pruebas que no aparecen en ninguna base de datos ni en informes con microchip.
  • Mucha publicidad de colores "exóticos" como el merle o de cachorros "fluffy", y poca información de salud.
  • Prisa por cobrar una reserva o negativa a enseñarte dónde se crían los cachorros.
  • Cachorros entregados muy pequeños o enviados sin que puedas hacer preguntas.
  • Padres que roncan fuerte en reposo, se ahogan con temperaturas suaves o tienen narinas muy estrechas, como rendijas.

Preguntas para hacer al criador

  • "¿Me pasas el nombre registrado y el microchip de los dos padres para comprobar sus pruebas?"
  • "¿Los padres tienen evaluación respiratoria? ¿Qué grado obtuvieron?"
  • "¿Qué pruebas de ADN son de salud y cuáles de color?"
  • "¿La madre ha tenido cesáreas? ¿Cuántas camadas ha tenido?"
  • "¿Algún familiar ha necesitado cirugía respiratoria o de columna?"
  • "¿Qué pasa si mi cachorro desarrolla un problema hereditario?"

A un buen criador le gustará que preguntes. Si alguien se pone evasivo o te presiona, ya tienes tu respuesta.

Fuentes y referencias

  1. French Bull Dog Club of America. Health Testing and Registries [Internet]. FBDCA; [sin fecha] [citado 2026 nov 3]. En inglés.
  2. University of Cambridge, Department of Veterinary Medicine. Recognition & Diagnosis [Internet]. Cambridge BOAS Research Group; [sin fecha] [citado 2026 nov 3]. En inglés.
  3. Orthopedic Foundation for Animals. CHIC Program [Internet]. OFA; [sin fecha] [actualizado 2022 may 20; citado 2026 nov 3]. En inglés.
  4. American Kennel Club. Most Popular Dog Breeds [Internet]. akc.org; [sin fecha] [actualizado 2026 mar 18; citado 2026 nov 3]. En inglés.
  5. O'Neill DG, Packer RMA, Francis P, Church DB, Brodbelt DC, Pegram C. French Bulldogs differ to other dogs in the UK in propensity for many common disorders: a VetCompass study. Canine Medicine and Genetics. 2021;8(1):13. doi:10.1186/s40575-021-00112-3. En inglés.
  6. Orthopedic Foundation for Animals. Hip Dysplasia [Internet]. OFA; [sin fecha] [actualizado 2022 ene 20; citado 2026 nov 3]. En inglés.
  7. Orthopedic Foundation for Animals. Eye Certification [Internet]. OFA; [sin fecha] [actualizado 2025 jun 30; citado 2026 nov 3]. En inglés.
  8. American College of Veterinary Ophthalmologists. ACVO Public [Internet]. ACVO; [sin fecha] [citado 2026 nov 3]. En inglés.
  9. Orthopedic Foundation for Animals. Patellar Luxation [Internet]. OFA; [sin fecha] [actualizado 2022 jun 8; citado 2026 nov 3]. En inglés.
  10. Orthopedic Foundation for Animals. Cardiac Disease [Internet]. OFA; [sin fecha] [actualizado 2023 jun 26; citado 2026 nov 3]. En inglés.
  11. American Kennel Club. French Bulldog DNA Tests [Internet]. AKC DNA Resource Center; [sin fecha] [actualizado 2024 jul 31; citado 2026 nov 3]. En inglés.
  12. The Royal Kennel Club. Respiratory Function Grading Scheme [Internet]. The Royal Kennel Club; [sin fecha] [citado 2026 nov 3]. En inglés.
  13. University of Pennsylvania School of Veterinary Medicine. PennGen Laboratories [Internet]. Penn Vet; [sin fecha] [citado 2026 nov 3]. En inglés.
  14. Fédération Cynologique Internationale. FCI-Standard N° 101 BOULEDOGUE FRANÇAIS (French Bulldog) [Internet]. FCI; 2023 ago 10 [citado 2026 nov 3]. En inglés.